¡Viejo borracho! Ya lo cantaron claro Ryokan y Camarón, si se apaga el Sol, enciende una vela, y si tienes frío, busca candela, así que en la ruina de la cola del paro, la cabeza de pescado y que si queda algo de carne para el perro, no digas que la fábrica del flujo brujo no sigue abierta, con sangre eléctrica y caldos amorosos circulando por los tubos conscientes, no digas que pobrecito y ciego sólo te quedan la voz y las manos, cuando la canción de lo real, la mosca, la chicharra, el gorrión, las hojas, con idiomas de purpurina en el viento, anuncia chaparrones de datos puros y contentos; “mit den ende von der moderne kunst”, a la antigua alianza vuelto, como un cabrero que en medio del tardotecnocapitalismo famélico canta flamenco y es atanor de carne, Fluxus Kunst-Lab andante, por todos lados libando el flujo, la esencia, néctar de flor y ardiente orujo. ¡Coño! “Endless supply y free refill” para el que llegue a donnadie, para el misterio que caza, cosecha o pastorea misterios, y luego cocina y reparte, seguro que suyo será el tesoro del viejo flujo, y con el gran “erste” arte que enhebra las cuentas de átomos y cabezas, te alzarás como un bicho que nace del más extraño rebujo, de la misma pasta que las cosas, un brujo.

jueves, 1 de enero de 2015

GALERÍA DE VOCES DEL EXTREMO, MOGUER, 1999-2014.





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